sábado, 11 de abril de 2026
La rapaz que despertó el punto de liberación
Por Alejandro Rigatuso, Fundador y Director de Fundación Loros
Esta tarde, en el punto de liberación de aras, el silencio fue interrumpido por algo inesperado. Las guacamayas que rondaban el sector comenzaron a vocalizar con urgencia, ese grito estridente que no deja lugar a dudas: algo las tenía en alerta. Alberto levantó la mirada y la encontró —una silueta oscura, amplia, cortando el cielo a grandes batidas—. Una rapaz, águila o halcón, sobrevolando el lugar como si el territorio le perteneciera.
Bastó que el ave cruzara el aire para que las aras se dispersaran de golpe. Todas. En un instante pasaron de volar inquietas y chillando a desaparecer del horizonte, espantadas por ese instinto que ningún cautiverio borra del todo. Alberto alcanzó a grabar dos videos del evento antes de que la rapaz también se perdiera entre los árboles.
La especie exacta está por confirmarse —los videos serán clave para identificarla—, pero lo que quedó claro es que el punto de liberación es un espacio vivo, donde las aras no solo aprenden a volar libre, sino también a leer el cielo con los ojos bien abiertos.
Sobre el autor
Alejandro Rigatuso · Fundador y Director de Fundación Loros
Alejandro Rigatuso llegó a la Fundación Loros después de años como vicepresidente de Growth Marketing en Toptal, y trajo consigo una mirada poco convencional: sabe que un animal está bien por los ojos, "bien, bien abiertos". Lorenzo, el primer loro liberado, recapturado varias veces y siempre vuelto a volar, lo marcó para siempre. Al atardecer, cerca de las cinco y media, lo encuentras en el Mirador de las Ciénagas o rondando el Cerro El Peligro, imaginando torres de observación y cientos de loros nativos sobrevolando una reserva que una comunidad entera sienta suya.
