
Programa para la comunidad
El santuario es de todos los que lo cuidan.
Villanueva, Bolívar · Vecinos del santuario
La conservación es vecindad.
El bosque seco no se restaura desde afuera: se restaura con la gente que vive en él. La fundación trabaja con la comunidad de Villanueva no como visitante puntual sino como vecino. Este programa abre las jornadas de campo a quien quiera sumarse, sin costo y sin barreras.
Propósito
Que los vecinos de Villanueva tengan un vínculo activo con el santuario — no solo como espectadores de un proyecto que pasa cerca, sino como participantes en su cuidado. Que el conocimiento sobre fauna, flora y territorio circule en ambas direcciones.
Cómo se participa
Abrimos jornadas comunitarias a lo largo del año donde los vecinos se suman al equipo en tareas reales: siembra de árboles nativos, monitoreo de fauna, mantenimiento de senderos, alimentación de aves. Se hace una convocatoria abierta y se trabaja en subgrupos guiados.
También recibimos iniciativas locales: si una escuela del pueblo, un grupo juvenil o un colectivo de mujeres quiere coordinar su propia jornada, lo armamos juntos.
Qué se hace, qué se aprende
Cinco prácticas con sentido de territorio
Caminar el bosque vecino
Reconocer especies por nombre local, escuchar las aves del barrio, mapear sectores que se conocen pero no se nombran. El bosque se vuelve familiar.
Sembrar para los hijos
Cada árbol queda en el territorio. Lo plantás vos y crece junto a los chicos del pueblo.
Registrar fauna conocida
Aprender a poner en datos lo que la comunidad ya sabe: cuándo florece el guayacán, cuándo llegan las guacamayas, dónde anidan las gallinetas.
Cuidar los animales del santuario
Ayudar en la preparación de comida y en las rondas de los aviarios. Conocer de cerca a los loros que la fundación rehabilita y suelta sobre Bolívar.
Mantener los senderos
Cuidar la infraestructura que usan biólogos, voluntarios y la comunidad misma para entrar al monte. Es trabajo invisible pero crítico.
El bosque no se cuida solo. Se cuida con sus vecinos.
Logística
Las jornadas comunitarias son gratuitas y duran entre medio día y un día completo. Se anuncian con anticipación a través de WhatsApp, redes locales y en el pueblo. La fundación provee herramientas, agua y refrigerio. Los participantes solo necesitan ropa cómoda, gorra y ganas de trabajar.
Contribución
Lo que se construye con la comunidad es tejido social: vecinos que se conocen entre sí en el monte, jóvenes que descubren oficios, mayores que comparten saber tradicional. La fundación sola no puede cuidar el bosque seco; con los vecinos sí.
¿Querés sumarte a la próxima jornada?
Escribinos por WhatsApp y te avisamos cuando armemos la próxima.
