miércoles, 22 de abril de 2026
Festín de mangos en la tarde
Por Alejandro Rigatuso, Fundador y Director de Fundación Loros
Hay escenas que no necesitan mucha explicación. Omar lo sabía cuando apuntó la cámara y simplemente grabó: loros entre las ramas cargadas de mango, picando la fruta madura con esa precisión suya, dejando caer cáscaras y semillas al suelo del santuario.
Cuatro videos llegaron desde el campo, y en todos se repite la misma historia quieta — el verde de las plumas, el amarillo y rojo del mango, el ruido sordo de los picos trabajando. No hizo falta más palabras que las que mandó Alejandro: "Loros comiendo mango, no hay nada más bonito."
Tiene razón.
Sobre el autor
Alejandro Rigatuso · Fundador y Director de Fundación Loros
Alejandro Rigatuso llegó a la Fundación Loros después de años como vicepresidente de Growth Marketing en Toptal, y trajo consigo una mirada poco convencional: sabe que un animal está bien por los ojos, "bien, bien abiertos". Lorenzo, el primer loro liberado, recapturado varias veces y siempre vuelto a volar, lo marcó para siempre. Al atardecer, cerca de las cinco y media, lo encuentras en el Mirador de las Ciénagas o rondando el Cerro El Peligro, imaginando torres de observación y cientos de loros nativos sobrevolando una reserva que una comunidad entera sienta suya.
