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viernes, 1 de mayo de 2026

Temporada de mango en los aviarios

Por Omar


Hay meses en la Fundación Loros que se distinguen por el alboroto particular de las aves: son los meses del mango. Omar Enrique Berdugo andaba por los aviarios con el celular en mano cuando decidió capturar lo que describe como una de las épocas más animadas del año en la reserva —esa temporada en que los loros parecen recordar, con cada picotazo en la fruta amarilla, que el mundo puede ser un lugar generoso. Los videos que Omar filmó ese primero de mayo muestran la colonia en pleno disfrute, ocupados en ese trabajo feliz y ruidoso que es comer mango. Para las aves bajo resguardo de la fundación, estos frutos no son un lujo sino un pilar de su bienestar: aportan nutrientes, estimulan comportamientos naturales y llenan los aviarios de ese barullo verde y naranja que tanto alegra a quien lo presencia. Omar lo dice con la sencillez del que cuida de cerca: hay que proteger los árboles frutales que rodean la reserva, porque de ellos depende buena parte de lo que ocurre adentro. En las 520 hectáreas de la fundación, cerca de Cartagena, los árboles no son solo paisaje. Son despensa, refugio y memoria de lo que estas aves algún día volverán a encontrar en libertad.