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Fundación Loros
Così è la Cultura in Fundación Loros: Principi che Viviamo Tutti i Giorni

La cultura è il nostro modo di prenderci cura

I principi che viviamo tutti i giorni, nel santuario e nel team.

Fundación Loros · Cultura organizzativa

Non conserviamo solo specie.


Costruiamo anche una cultura organizzativa coerente, etica e viva.

Sappiamo che proteggere la natura non significa solo liberare uccelli. Significa creare ambienti dove le persone lavorano con un senso, gli animali sono trattati con rispetto, e ogni decisione ha uno scopo. Per questo, il nostro modo di lavorare è tanto importante quanto la nostra missione.

Missione

In Fundación Loros ci dedichiamo a riabilitare, proteggere e liberare pappagalli e altri psittacidi, con un impegno etico, scientifico e profondo verso il loro benessere. Lavoriamo anche per la rigenerazione della foresta secca tropicale, dimostrando che gli esseri umani possono convivere con la fauna selvatica senza danneggiarla.

Ma la nostra missione va oltre: vogliamo offrire speranza.

Crediamo che l'empatia si coltivi, e che, quando fiorisce, lasci spazio alla compassione: quell'impulso genuino di prendersi cura, proteggere e agire. Per questo, il nostro lavoro inizia con la cura attenta e rispettosa di ciascuno degli psittacidi che arrivano nelle nostre mani. Ogni processo di recupero è un'opportunità per insegnare —con l'esempio— come trattare un altro essere vivente con dignità.

Con lo stesso rispetto, li prepariamo al loro destino più grande: la libertà. Ma non li liberiamo semplicemente. Ogni liberazione viene pianificata, accompagnata e monitorata, promuovendo una convivenza reale tra il mondo selvatico e quello umano, dove entrambe le parti possono condividere il territorio senza danneggiarsi.

E così, attraverso il lavoro quotidiano con gli animali, insegniamo a bambini, giovani e adulti che un altro modo di relazionarci con la natura è possibile.

La nostra missione è offrire speranza: speranza che gli esseri umani possano essere parte della soluzione, e speranza che, dando voce a chi non può parlare, trasformiamo anche il modo in cui abitiamo questo mondo.

La nostra missione è dare speranza.

Visione

Sogniamo un mondo in cui le persone siano protettrici dei pappagalli e della fauna selvatica, non una minaccia.

Vogliamo essere riconosciuti come punto di riferimento mondiale nella riabilitazione dei psittacidi e nella rigenerazione della foresta secca tropicale.

La nostra riserva è un laboratorio vivente di trasformazione, dove scienza, educazione e sensibilità si uniscono per creare un futuro più giusto per tutti gli esseri viventi.

Chi siamo

Come lavoriamo

I principi che guidano il nostro quotidiano. Quello che crediamo e pratichiamo come team.


  1. Liderazgo activo y presente

    Quienes dirigen el proyecto están en campo. Participan en las liberaciones, cuidan animales, reciben visitantes y apoyan a los equipos. Aquí no hay jerarquías que se imponen desde lejos: todos somos parte activa.

  2. Resultados, no relojes

    Nos importa el impacto: cuántos animales se rehabilitan con éxito, cuánto se mejora su bienestar, qué experiencia tienen nuestros visitantes. No valoramos la presencia por cumplir horarios, sino por lograr resultados concretos.

  3. Autonomía con responsabilidad

    Cada persona del equipo tiene libertad para tomar decisiones dentro de su rol, siempre con claridad de objetivos, responsabilidad total y rendición de cuentas.

  4. Ideas con fundamento, no con jerarquía

    Escuchamos y valoramos las propuestas que tienen lógica, evidencia y sentido, sin importar quién las proponga. La mejor idea es la que funciona, no la que viene “de arriba”.

  5. Innovación desde cero

    Si algo no funciona o ya no tiene sentido, lo rediseñamos. No hacemos las cosas “porque siempre se hizo así”. Cuestionamos con respeto y proponemos con soluciones.

  6. Versatilidad y trabajo colaborativo

    Todo el equipo apoya en lo que se necesite: desde cuidar fauna hasta recibir a un visitante o mejorar un proceso interno. La adaptabilidad es parte del trabajo diario.

  7. Aprendizaje constante y participación activa

    Nos gusta mejorar, proponer, aprender unos de otros. Si alguien detecta un problema, puede y debe señalarlo con evidencia y buena actitud.

  8. Hospitalidad y cuidado integral

    Tratamos bien a todos: animales, colaboradores, visitantes, voluntarios. La amabilidad, el respeto y el cuidado no son extras: son parte esencial de nuestra cultura y de nuestra propuesta de valor como organización.

  9. Reintegración gradual y monitoreo post-liberación

    No soltamos aves y “esperamos lo mejor”. Cada liberación es planificada, acompañada y monitoreada. Realizamos seguimiento posterior para garantizar que los animales se adapten y sobrevivan con éxito en la naturaleza.

  10. Sostenibilidad en tres dimensiones

    Nuestros proyectos deben ser sostenibles en lo económico, en lo social (beneficio local) y en lo ambiental. Ningún proyecto avanza si compromete el equilibrio.

  11. Comunicación y transparencia

    En Fundación Loros creemos que el silencio —cuando hay dudas, errores o información importante— puede ser más dañino que una mala decisión. Por eso valoramos una comunicación abierta, respetuosa y constante.

    Aquí, ante la duda, se pregunta. Si algo no se entiende, se dice. Si alguien tiene una idea o una preocupación, se comparte. No hay preguntas “estúpidas” ni opiniones que estén “fuera de lugar”: solo hay oportunidades para mejorar, y eso empieza hablando.

    La información no se guarda “por si acaso” ni se protege como poder. Se comparte con el equipo, con criterio, para que todos puedan tomar mejores decisiones. La transparencia es una forma de respeto, y la comunicación, una herramienta para construir confianza.

  12. Voz activa, no pasiva

    No es solo una cuestión de gramática: es una cuestión de ética, responsabilidad y liderazgo. En Fundación Loros evitamos frases impersonales como “se hizo esto” o “se olvidó aquello”, porque borran al sujeto, diluyen la responsabilidad y debilitan el aprendizaje.

    Aquí hablamos con claridad y asumimos lo que hacemos: “yo lo hice”, “nosotros decidimos”, “yo me equivoqué”. Usar la voz activa no solo nos hace más responsables, también nos hace más humanos: nos conecta con lo que hacemos y con quienes nos rodean.

    Creemos que el lenguaje construye realidad. Y si queremos una cultura basada en el respeto, la confianza y el trabajo consciente, entonces también debemos hablar de manera consciente. Nombrar nuestras acciones con honestidad fortalece al equipo y evita confusiones, excusas o conflictos innecesarios.

  13. Disponibilità e impegno per la vita

    Trabajamos con vidas que dependen de nosotros. Esto implica un nivel de disponibilidad y responsabilidad que no se puede apagar por completo.

    Si bien promovemos una organización del trabajo que permita el descanso real —porque el descanso es necesario—, entendemos que no es posible desconectarse totalmente cuando hay animales bajo nuestro cuidado. En roles críticos, como veterinarios u otros puestos donde el bienestar animal depende directamente de una persona, se espera disponibilidad, criterio y compromiso.

    Cuidar vidas no es un trabajo que se abandona al terminar el horario: es una responsabilidad ética.

Lo que no aceptamos

Líneas que no cruzamos

Decir lo que somos también es decir con claridad lo que no. Estos comportamientos no tienen lugar en el equipo.


  1. Insensibilidad o negligencia frente al bienestar animal

    Cada acción debe estar guiada por el bienestar de los animales. No aceptamos comportamientos fríos, negligentes o que ignoren el sufrimiento.

  2. Malos tratos u hostilidad

    No toleramos ninguna forma de violencia, física o verbal. Esto incluye: gritos, insultos, amenazas, burlas, desprecio, maltrato psicológico o físico, ni entre personas ni hacia los animales. Trabajamos en un entorno respetuoso, profesional y seguro.

  3. Liberaciones como eutanasia encubierta

    Rechazamos cualquier práctica que use la liberación como una forma de deshacerse de un animal. Una liberación solo se realiza si hay condiciones reales de éxito y supervivencia. De lo contrario, se espera y se prepara mejor.

  4. Inacción que daña

    No aceptamos la pasividad ante lo incorrecto, ni la indiferencia frente a un problema. Es preferible equivocarse actuando que fallar por quedarse callado o cómodo.

  5. Pereza o falta de compromiso durante el trabajo

    Cuando trabajamos, lo hacemos en serio. No aceptamos actitudes de desgano, distracción constante o dependencia del celular durante el horario laboral.

    Y cuando es momento de descansar o disfrutar, también lo hacemos con intención. Sabemos cuándo enfocarnos y cuándo relajarnos.

  6. Indisponibilidad

    Si crees que es aceptable apagar el celular y “olvidarte” de los animales cuando estás de vacaciones, desconectarte sin alternativas o desentenderte de responsabilidades críticas, este no es el lugar para ti.

    El descanso es fundamental e importante, pero siempre debe existir previsión, reemplazo y responsabilidad compartida. La indisponibilidad total no es compatible con el cuidado de seres vivos.

  7. Jerarquías sin función

    Los líderes no dirigen desde el escritorio. Liderar en Fundación Loros es servir al equipo, dar ejemplo y estar presente.

  8. Actitudes tóxicas o desleales

    No se permiten chismes, comentarios destructivos, doble discurso ni comportamientos que deterioren la confianza. La transparencia y el respeto son indispensables.

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