
jueves, 2 de abril de 2026
Tercer encuentro con el rey del cerro
Por Alejandro Rigatuso, Fundador y Director de Fundación Loros
Hay avistamientos que se anotan en la bitácora y hay otros que se clavan en la memoria. El rey gallinazo que Maicol encontró sobrevolando el cerro El Peligro una mañana reciente pertenece a la segunda categoría — y más aún porque no es la primera vez, ni la segunda, sino la tercera que lo ve planear sobre ese mismo punto. Sobre el cerro es habitual ver decenas, a veces cientos, de gallinazos comunes dibujando círculos lentos en el aire caliente, pero el Sarcoramphus papa — con su pecho blanco y las alas negras bien abiertas contra el cielo azul — es otra historia: un visitante escaso que parece guardarle cariño a ese cerro.
El recorrido de ese día empezó desde la finca El Paraíso y subió hasta el cerro El Peligro, por senderos rocosos bordeados de vegetación densa en ese momento particular en que el bosque todavía no sabe bien si es verano o invierno. En el camino, Maicol también encontró tres loros verdes posados en una rama — cola amarilla y naranja encendida entre el follaje —, una monjita carigris (Nonnula frontalis) con su ojo oscuro y brillante, una rapaz grande planeando en silencio, una ardilla rojiza trepando ágil, y las vainas abiertas de una leguminosa del género Ormosia mostrando sus semillas bicolores negro y blanco como pequeñas joyas silvestres. Un día completo.
Sobre el autor
Alejandro Rigatuso · Fundador y Director de Fundación Loros
Alejandro Rigatuso llegó a la Fundación Loros después de años como vicepresidente de Growth Marketing en Toptal, y trajo consigo una mirada poco convencional: sabe que un animal está bien por los ojos, "bien, bien abiertos". Lorenzo, el primer loro liberado, recapturado varias veces y siempre vuelto a volar, lo marcó para siempre. Al atardecer, cerca de las cinco y media, lo encuentras en el Mirador de las Ciénagas o rondando el Cerro El Peligro, imaginando torres de observación y cientos de loros nativos sobrevolando una reserva que una comunidad entera sienta suya.








