
jueves, 5 de marzo de 2026· 10.4349, -75.2429
Dieciocho azules y el secreto de la naranja
Por Omar Enrique Verdugo Cabeza, Cuidador de las aves
Ese jueves al mediodía, Omar Enrique Berdugo Cabeza tenía los ojos puestos en la bandeja metálica del aviario: naranja, papaya, pepino, guayaba, pimentón, semillas de girasol y cacahuate, todo dispuesto bajo el sol de la costa. Dieciocho guacamayas azul y amarillo (*Ara ararauna*) se repartían el festín con la confianza de quien ya sabe que la comida llega, mientras dos chejas —discretas, como siempre— aprovechaban los espacios entre tanto azul y amarillo para alcanzar la papaya.
Lo que más llamó la atención de Omar no fue el número ni el alboroto de alas, sino algo que lleva tiempo midiendo con paciencia: en los días calurosos, las guacamayas se van directo a la naranja. En los días de invierno, casi no la tocan. Una observación sencilla, anotada con el ojo de quien conoce a sus aves, que sugiere que estos loros usan el jugo de la naranja como fuente de líquido cuando el calor aprieta.
El registro quedó en fotos y video: las aves en vuelo dentro del aviario, las alas desplegadas contra el cielo azul del Caribe, y la bandeja colorida que el equipo ajustó ese mismo día — sin tomate, sin limón, con cacahuate en vez de maní — según lo que Omar, con buen criterio, indicó.
Sobre el autor
Omar Enrique Verdugo Cabeza · Cuidador de las aves
Omar trabaja en Fundación Loros desde 2023. Conoce el monte y el Cerro El Peligro mejor que nadie. Pasó de ser cazador a protector de la fauna. Hoy, los loros lo reconocen y lo siguen cuando regresa a casa, reflejo de un vínculo construido con respeto y transformación.


