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Fundación Loros
Cosecha en Vista Hermosa para el aviario

lunes, 2 de marzo de 2026

Cosecha en Vista Hermosa para el aviario

Por Alejandro Rigatuso, Fundador y Director de Fundación Loros


Ayer por la tarde, Omar regresó al santuario con una canasta rebosante: mangos verdes, pomelos redondos y torombolo —esa fruta estrella de cinco puntas que brilla como si la hubieran tallado— recién cortados en la finca Vista Hermosa, donde Nilson cuida la tierra y conoce cada árbol por nombre. La recolección fue sencilla pero precisa. Omar recorrió los cultivos de Nilson buscando lo que estuviera listo, lo que pudiera viajar bien hasta el santuario. El maracuyá no apareció esta vez —la cosecha no siempre da lo que uno espera— pero el mango y el torombolo llenaron la canasta con colores que van del verde profundo al amarillo translúcido. Esa fruta llegará mañana a los comederos de los loros y guacamayos del santuario de la Fundación Loros. Ellos no saben de dónde viene, pero reconocen al instante el olor del mango maduro y el sabor ácido de la carambola. Para ellos, es simplemente el desayuno. Para nosotros, es el resultado de un trabajo callado entre dos cuidadores y una finca que abre sus puertas.

Sobre el autor

Alejandro Rigatuso · Fundador y Director de Fundación Loros

Alejandro Rigatuso llegó a la Fundación Loros después de años como vicepresidente de Growth Marketing en Toptal, y trajo consigo una mirada poco convencional: sabe que un animal está bien por los ojos, "bien, bien abiertos". Lorenzo, el primer loro liberado, recapturado varias veces y siempre vuelto a volar, lo marcó para siempre. Al atardecer, cerca de las cinco y media, lo encuentras en el Mirador de las Ciénagas o rondando el Cerro El Peligro, imaginando torres de observación y cientos de loros nativos sobrevolando una reserva que una comunidad entera sienta suya.