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Fundación Loros
La número uno siempre supo el camino

jueves, 7 de mayo de 2026

La número uno siempre supo el camino

Por Omar Enrique Verdugo Cabeza, Cuidador de las aves·Revisado por Alejandro Rigatuso


Llevaba semanas libre en el cerro cuando la guacamaya azul y amarilla con la medalla número 1 tomó una decisión que nadie le pidió: volver. No al cautiverio, sino al lugar que su memoria guardaba con más fuerza — el bosquecito donde había compartido meses con sus compañeras de aviario antes de ser liberada. Omar Enrique Berdugo Cabeza estaba cerca del aviario #4 cuando la vio aparecer entre la vegetación, con ese azul turquesa y ese amarillo dorado que no se confunden con nada, y la observó hacer lo que ningún protocolo de rehabilitación podría haber previsto: intentar entrar de nuevo. No lo hizo por miedo ni por hambre — las fotos la muestran posada tranquila en su percha de siempre, comiendo papaya y sandía con la calma de quien regresa a casa después de un viaje largo. Lo hizo porque los *Ara ararauna*, como tantas criaturas que han pasado tiempo suficiente en un lugar, desarrollan una memoria de sitio que el tiempo libre no borra. Desde entonces, la número 1 no se ha querido marchar. Sigue ahí, en ese rincón del santuario donde la vegetación tropical se cierra sobre el aviario #4, recordándonos que la libertad y el apego a un lugar no siempre se contradicen.

Sobre el autor

Omar Enrique Verdugo Cabeza · Cuidador de las aves

Omar trabaja en Fundación Loros desde 2023. Conoce el monte y el Cerro El Peligro mejor que nadie. Pasó de ser cazador a protector de la fauna. Hoy, los loros lo reconocen y lo siguen cuando regresa a casa, reflejo de un vínculo construido con respeto y transformación.

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