Skip to content
Fundación Loros
Un cacahuate antes de volar

domingo, 29 de marzo de 2026

Un cacahuate antes de volar

Por Alejandro Rigatuso, Fundador y Director de Fundación Loros


Hacía unas semanas, alguien en el pueblo había capturado este loro amazónico y lo había traído a la Fundación. Era un ejemplar grande, de plumaje verde intenso con la corona amarilla bien marcada y manchas rojas en las alas — el tipo de pájaro que uno mira y siente que ya ha vivido mucho. Había perdido su medalla de identificación, pero el equipo no necesitó más señales: ese loro llevaba tiempo libre, y se notaba. El domingo 29 de marzo, Omar lo sacó del Aviario 1A y lo posó en el comedero al aire libre. El loro no se inmutó. Se quedó ahí, tranquilo, comiendo un cacahuate con toda la calma del mundo, como si supiera perfectamente lo que venía después. Cuando terminó, abrió las alas y voló solo, sin que nadie lo empujara. Así terminó el paso de este amazónico — posiblemente *Amazona ochrocephala* — por la Fundación Loros: sin aspavientos, sin ceremonias. Solo un pájaro que ya sabía lo que era la libertad, tomándose el tiempo de comer algo antes de volver a ella.

Sobre el autor

Alejandro Rigatuso · Fundador y Director de Fundación Loros

Alejandro Rigatuso llegó a la Fundación Loros después de años como vicepresidente de Growth Marketing en Toptal, y trajo consigo una mirada poco convencional: sabe que un animal está bien por los ojos, "bien, bien abiertos". Lorenzo, el primer loro liberado, recapturado varias veces y siempre vuelto a volar, lo marcó para siempre. Al atardecer, cerca de las cinco y media, lo encuentras en el Mirador de las Ciénagas o rondando el Cerro El Peligro, imaginando torres de observación y cientos de loros nativos sobrevolando una reserva que una comunidad entera sienta suya.

Un cacahuate antes de volar · 2
Un cacahuate antes de volar · 3
Un cacahuate antes de volar · 4
Un cacahuate antes de volar · 5