lunes, 1 de septiembre de 2025
El niño que se interpuso entre el perezoso y los perros
Por Alejandro Rigatuso, Fundador y Director de Fundación Loros
El 2 de septiembre de 2025, el equipo de la Fundación Loros llegó a hospedarse en una vivienda particular cuando se encontró con una escena que no estaba en ningún plan: un oso perezoso acorralado, y un niño plantado entre él y los perros de la casa. El menor había actuado solo, con esa mezcla de instinto y valentía que a veces solo tienen los niños, y ya tenía el teléfono en la mano para llamar a la fundación.
Alejandro y el equipo no tardaron en llegar al animal. Lo recogieron con cuidado, lo acomodaron para el traslado y emprendieron el camino de regreso. Para cuando cayó la tarde, el perezoso ya estaba en las instalaciones de Los Loros, recibiendo la atención necesaria. Un rescate sin aspavientos, de esos que empiezan con un gesto sencillo —un niño que no se quitó del camino— y terminan bien.
Sobre el autor
Alejandro Rigatuso · Fundador y Director de Fundación Loros
Alejandro Rigatuso llegó a la Fundación Loros después de años como vicepresidente de Growth Marketing en Toptal, y trajo consigo una mirada poco convencional: sabe que un animal está bien por los ojos, "bien, bien abiertos". Lorenzo, el primer loro liberado, recapturado varias veces y siempre vuelto a volar, lo marcó para siempre. Al atardecer, cerca de las cinco y media, lo encuentras en el Mirador de las Ciénagas o rondando el Cerro El Peligro, imaginando torres de observación y cientos de loros nativos sobrevolando una reserva que una comunidad entera sienta suya.
