
jueves, 21 de mayo de 2026· 10.4302, -75.2372
El indio encuero que abraza el monte
Por José Marin·Revisado por Alejandro Rigatuso
En algún punto de la vegetación densa de la reserva, José Marín se detuvo ante un árbol que no pasaba desapercibido: un indio encuero —Bursera simaruba— de unos veinte metros de altura, con el tronco partido en varios brazos desde la base, como si la tierra hubiera querido multiplicarlo. La corteza rojiza y lisa, característica de la especie, brillaba entre el verde oscuro del follaje que lo rodeaba por todos lados.
El entorno hablaba de un bosque en buen estado: cobertura cerrada, alta diversidad de especies, sin señales visibles de intervención reciente. El indio encuero es conocido en el Caribe colombiano por su resistencia —soporta la sequía, rebrota con facilidad y ofrece refugio y alimento a la fauna local. Este individuo, con sus ramas retorcidas apuntando hacia distintas direcciones, parecía llevar décadas siendo parte del paisaje sin que nadie lo hubiera registrado formalmente.
José documentó el hallazgo con dos fotografías y marcó las coordenadas. Así queda en la bitácora: un árbol viejo, sólido, con raíces en la tierra de la Fundación Loros.

