viernes, 27 de febrero de 2026
Por Nilson
La fundación cuenta con una actividad ganadera que representa un importante apoyo financiero para sus operaciones, con un hato de 22 vacas en producción que son ordeñadas manualmente cada día desde las cinco de la madrugada, obteniendo un promedio de 4 litros por animal. Tras el ordeño, el ganado es llevado al potrero para pastar. La comercialización de la leche se realiza a través de dos canales: un comprador fijo y la venta directa al público en general, cuando personas provenientes del pueblo se acercan a comprar al detal, aunque esta última opción no ocurre de forma diaria.
Sobre el autor
Nilson
Nilson empieza cada mañana en el establo, ordeñando mientras la luz apenas toca el cerro El Peligro, su rincón preferido de la finca. Sabe leer a los animales con precisión: un pelo opaco, unos ojos llorosos o una cojera al levantarse son señales que no se le escapan. Recuerda con claridad una vaca que se caía por debilidad en las patas y otra con una herida que nunca cerraba. Lo más duro, dice, es cuando un animal enferma y el diagnóstico no llega. Su imagen del futuro es sencilla y precisa: una manada de loros sobrevolando libremente el territorio, y los vecinos mirando hacia arriba.
